El Misterio de los Jeroglíficos, Matt Bondurant



Me cuesta hacer un comentario de este libro. La realidad es que muchas veces el aplauso a una lectura depende tanto de ella misma como de las circunstancias en que el lector accede a ella, y en el caso de este libro en concreto yo lo he devorado en las salas de los aeropuertos y en las tripas de los aviones que me han tenido, como dice un amigo mío, del tingo al tango este fin de semana, por lo que mis circunstancias no eran de lo más apacibles.

De todas formas intentaré ser lo más fiel posible a mis recuerdos.

La historia me ha parecido muy interesante. Un doctor, más bien entrado en años, en carnes y abandonado de toda la vida, diríamos social, se encuentra en Londres estudiando las posibles traducciones de una estela, una especie de lápida, escrita en el antiguo Egipto, con la posibilidad de que se trate incluso de una nueva piedra Rosetta.

En una de las pocas fiestas nocturnas a las que acude conoce a una chica que lo seduce y le pide que le enseñe el museo, momento en que ella aprovecha para robar un antiguo papiro. Ahí parte toda la historia de persecuciones, divagaciones, descubrimientos, traiciones y sorpresas.

Está muy bien montada la carpintería de la novela, con flash-backs constantes del profesor a su vida anterior, en los que va analizando como ha llegado a convertirse en uno de los mejores expertos mundiales, a la misma vez que su vida personal ha tocado fondo. Mientras, una serie de personajes secundarios, cargados de un humor muy británico, por decirlo de alguna forma, van tejiendo sus historias entrelazadas con el robo del documento y con la misma traducción de la antigua roca grabada.

Quizá lo que más me sorprendió de la novela es que, si bien se trata de un trhiller como cualquier otro, su protagonista, en lugar de seguir pistas que lo lleven de un lado a otro, que lo metan en peligros de los que deshacerse como el héroe que esperas encontrar, se dedica a ir de pub en pub y emborracharse y drogarse hasta perder, página sí, página también, el sentido.

No sólo es un anti héroe convencional, sino que es un verdadero desastre emocional dotado de una mente privilegiada para la descodificación de antiguas claves y textos jeroglíficos.

Hay un punto que me gustaría destacar. En un momento de la novela salvan a un abuelo de una muerte segura, y éste, en lugar de agradecerlo, los maldice por su buena acción. Así es la novela.

En resumen es una historia bastante típica, escrita del modo más atípico posible y con un desenlace imprevisible, pero no por sorprendente, sino por extraño. Muy recomendable, que se tarda menos en olvidar que en leer, pero que te hace pasar un rato muy agradable.

Resumen del libro (Editorial)

El egiptólogo Walter Roschild vive entregado a descifrar los engimáticos jeroglíficos de la estela de Paser. Casualmente concoe a la joven Robin, esta lo seduce y aprovecha para robar el papiro. Tral muchas peripecias, Walter halla la pista de Robin, que le conduce hasta una secta que pretende reinstaurar el culto a los antiguos dioses egipcios para utilizar su poder. Una novela original, sofisticada y llena de sorprendentes secretos.

1 comentari:

  1. Hay que aclarar alguna cosa, lo primero que el que quiera un libro de misterio según el resumen de la portadilla se ha equivocado: los jeroglíficos sólo son la excusa para la historia emocional del protagonista.
    Los segundo, que tarda 60 páginas en captar el interés del lector. Lo tercero, esto es mi opinión, es un querer y no poder en nada, abriendo muchas cosas que luego no sabe cerrar, caminos que anda sin saber a donde llegar y que luego interrumpe sin más. Parece un misterio que no resuelve, un aquelarre que no termina ni da el significado, un trabajo que no termina...
    Una decepción enorme.

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