Cuentos de Eva Luna, Isabel Allende



Hace aproximadamente veinte o veinticinco años tuve la enorme fortuna de leer dos libros consecutivos, el segundo por lo que me encantó el primero claro está, de Isabel Allende. Fueron La Casa de los Espíritus (su mejor obra), y De Amor y de Sombra.

Quedé absolutamente fascinado por los dos, aunque mucho más por el primero.

Poco después de esas dos lecturas consecutivas, cayó en mis manos Cien Años de Soledad, y a partir de ahí los que me quedaban del maestro Márquez, El Amor en Tiempos del Cólera, Crónica, Hojarasca, ... y unos cuantos más que no conocía de este autor.

Esta cronología de lectura hizo que, después de haber saboreado, más bien tragado a borbotones, el original, la copia de la señora Allende me pareciera burda y casi indigna.

Ese sentimiento lo he conservado durante estas dos largas décadas y hasta hace apenas unos días, no me atreví con una nueva novela de ella. Escogí una de cuentos para no atragantarme demasiado. Vaya por delante que admiro profundamente el trabajo de Isabel Allende, ya que con lo que a mí me cuesta plasmar palabras con sentido para ocupar diez hojas, no puedo más que reconocerle el inmenso trabajo que supone la creación de una obra.

Así pues, tras esta pequeña introducción que creía apropiada para acercarme al juicio del libro en cuestión, sólo puedo decir que de nuevo me ha decepcionado.

Cuentos de Eva Luna es un intento por acceder al estilo del realismo mágico y que, a mi entender, se fuerza las situaciones y tramas tan imposibles como ridículas en la mayoría de las ocasiones. Un abanico de cuentos a cual más irreal, a cual más forzado en las relaciones personales y los sentimientos de los protagonistas. Una especie de Bruja de Portobello, pero con una dosis de azúcar moreno que me carió el entendimiento.

Excesiva retórica, excesivo azúcar, excesiva imaginación para conseguir algo sin sentido, la de Isabel Allende.

Para mí, una indigestión. He leído en algunos foros "profundo conocimiento del alma humana" y otras expresiones por el estilo, que supongo son exactamente lo que la autora pretende, pero a mi modesto entender, no sé qué conocimiento del alma se puede encontrar en unos personajes tan extravagantes como poco creíbles, que no increíbles, base de cualquier novela, sino faltos de la más mínima credibilidad y forzados hasta extremos de agotamiento.

La magia del realismo mágico es justamente la combinación de las dos definiciones, mostrar algo absolutamente irreal de la manera más real posible. Al ejemplo de "al arrastrar los imanes por la calle, incluso los clavos de las casas parecía que iban a marchar tras ellos", o algo así, que lo lees, lo imaginas, y lo pasas con la mayor naturalidad, como si realmente eso fuese posible. No ocurre así en los Cuentos de Eva Luna en los que las situaciones y las relaciones inter personajes son inverosímiles desde cualquier punto de vista.
En resumen, para mí azucarado, irreal, y prescindible. Un buen producto editorial que aprovecha el tirón de su obra anterior, Eva Luna (que no he leído) y fuerza un relato del que apenas disfruté de alguna construcción magistral fruto de la experiencia y el buen hacer de la autora.

Resumen del libro (editorial)

Una niña solitaria se enamora del amante de su madre y practica misteriosas ceremonias rituales; una mujer permanece medio siglo encerrada en un sótano, víctima de un caudillo celoso; en el fragor de una batalla, un hombre viola a una muchacha y mata a su padre... Estas son algunas de las historias reunidas en este volumen que recupera, con pulso vibrante, los inolvidables protagonistas de la novela Eva Luna : Rolf Carlé, la Maestra Inés, el Benefactor... Veintitrés relatos de amor y violencia secretamente entrelazados por un fino hilo narrativo y un rico lenguaje que recrea azarosas peripecias en un mundo sensual y mágico. Veintitrés cuentos memorables de Isabel Allende escritos con exquisita precisión y profundo conocimiento del alma humana, con un tono siempre contenido, casi secreto, en contraste con las extraordinarias imágenes, el paisaje exuberante y las extravagantes pasiones que determinan el destino de los personajes.

León el Africano, Amin Maalouf


¡Extraordinario!

Un hallazgo, no por conocido, menos atractivo. ¿Porqué no la leí con anterioridad?

El señor Maalouf nos deleita con una verdera novela histórica, una de verdad, con las peripecias de un musulmán expulsado de la Granada de Boabdil el chico y espía al final de sus días para el papa Clemente VII. La historia se inicia a finales del año 1488 de nuestra era y concluye a finales de 1526. Treinta y ocho años en los que el protagonista, Hasan, recorre con la maestría impresionante del señor Maalouf los reinos de Granada, Fez, Tombuctú, Alejandría, el Cairo, Constantinopla y la Roma del Renacimiento.

Una historia similar a otras grandes novelas históricas relatadas en primera persona por el protagonista, el Médico o Sinué el Egipcio, y que nos transporta a una edad convulsa de la historia en la que la que los imperios aparecen y desaparecen con la misma velocidad de la vida misma. En la que las riquezas y las mujeres hermosas no son más que un bien de Dios, que tal las entrega, las recoge a su libre y divino albedrío.

Es además esta novela un canto a la tolerancia, a la religión bien entendida, a la comprensión del porqué de la estupidez humana, la intransigencia y la ambición. Excelentemente escrita en el ritmo pausado tan habitual de los escritores árabes, Amin Maalouf nos introduce con respeto en la visión de un momento histórico bien conocido por nosotros, los cristianos, desde la óptica europea, pero esta vez a través de los ojos de un musulmán de mente abierta, aventurero, gozador de la vida y agradecido a Dios, al de verdad, no al inventado y reinventado mil veces por los diferentes mandatarios, sultanes, califas, papas, o reyes de turno.

Una demostración de que la única patria es la tierra que pisamos y la única lengua válida aquella que nos permite acercarnos al otro. Una muestra de que la perdida de la identidad por la acogida entusiasta de una nueva no sólo no nos empobrece, sino que nos colma de sabiduría, vida e inteligencia para comprender. Un canto de aceptación de las visicitudes tras el prisma de la esperanza y el acatamiento de nuestro destino. Una prueba patente de que cuando nuestra mente se abre, en palabras de Coelho, "todo el Universo conspira en nuestro favor".

Ya desde las primeras líneas de la obra queda patente esta visión cosmopolita y abierta del mundo:
 "A mí, Hasan, hijo de Mohamed el alamín, a mí, Juan León de Médicis, circuncidado por la mano de un barbero y bautizado por la mano de un papa, me llaman hoy el Africano, pero ni de África, ni de Europa, ni de Arabia soy. Me llaman también el Granadino, el Fesí, el Zayyati, pero no procedo de ningún país, de ninguna ciudad, de ninguna tribu. Soy hijo del camino, caravana es mi patria y mi vida la más inesperada travesía. Por boca mía oirás el árabe, el turco, el castellano, el beréber, el hebreo, el latín y el italiano vulgar, pues todas las lenguas, todas las plegarias me pertenecen. Mas yo no pertenezco a ninguna. No soy sino de Dios y de la tierra, y a ellos retornaré un día no lejano."
Abro una hoja al azar y encuentro otro paraje que explica mejor de lo que yo pudiese hacer en mil años la grandeza de esta historia, "Si la muerte no fuera inevitable, el hombre habría perdido su vida entera evitándola. No habría arriesgado, ni intentado, ni emprendido, ni inventado, ni construido nada. La vida habría sido una perpetua convalecencia. Sí, hermanos, demos gracias a Dios por habernos dado el regalo de la muerte para que la vida tenga un sentido; la noche, para que el día tenga un sentido; el silencio, para que la palabra tenga un sentido; la enfermedad, para que la salud tenga un sentido; la guerra, para que la paz tenga un sentido. Agradezcámosle que nos haya dado el cansancio y las penas, para que el descanso y las alegrías tengan un sentido."

¿Qué más puedo decir? Sólo que en el fuero interno de mi faceta de escritor me avergüenzo profundamente por no tener la capacidad de escribir jamás algo parecido.

Felicidades señor Maalouf, y gracias infinitas por habernos permitido gozar con su fabulosa historia. También gracias a la excelente traducción de María Teresa Gallego y María Isabel Reverte.

Y a vosotros, visitantes ocasionales de estas críticas, os recomiendo sin pudor que os hagáis con un ejemplar de esta novela y gocéis en la soledad del lector de los mejores parajes que he visitado en mucho tiempo.

Resumen del libro (editorial)

Durante la época de crisis en que dos grandes imperios pugnan por la supremacía en el Mediterráneo, un hombre nacido en Granada poco antes de la caída de la ciudad en manos cristianas vive una aventura extraordinaria, uniendo en su experiencia Oriente y Occidente, el mundo cristiano y el islam. La fecunda imaginación de AMIN MAALOUF nos guía a través del portentoso periplo que a partir de entonces inicia quien acabará siendo conocido como LEÓN EL AFRICANO: exiliado en Fez, como tantos árabes andaluces, Hasan, hijo de Mohamed el alamín, conocerá la misteriosa ciudad de Tombuctú y los quince reinos negros que separan el Níger y el Nilo, El Cairo y Constantinopla, y, finalmente, la fascinante Roma del Renacimiento, antes de acabar encontrando sosiego, después de numerosos avatares, de regreso en su continente natal.

El círculo Octogonus, Peter Harris

Después de leer algún otro libro de este autor debo reconocer que El Círculo Octogonus es quizá el que más me ha gustado.

Por motivos curiosos han caido en mis manos La Conspiración del Templo, El Enigma Vivaldi, el propio Círculo Octogonus y La Serpiente Roja (en ese orden), que curiosamente constituyen las cuatro obras publicadas por este autor en español. Ya he leído los tres primeros.

Hay algo que se repite en todos ellos, la sensación de que es más de lo mismo pero que sin embargo te entretiene.

Yo, como escritor incipiente, me conformaría en principio con entretener a los lectores, ¿qué otra función tenemos? ¿enseñar...? creo que no, ya existen otros medios mucho más fiables que las imaginaciones enfermizas de los escritores, sean de la talla que sean. Por eso tengo la sensación de haber adquirido un buen producto, calidad relación precio, que me ha hecho pasar un buen rato aunque a los diez minutos de haber finalizado su lectura ya no me acordara ni de la trama.

El resumen de este libro esta perfectamente definido en las líneas de editorial. Un cura, anti nazi, es reclutado por una extraña organización, creada poco después de la edad media, y que trabaja para los misteriosos servicios secretos vaticanos en un momento de tránsito para la Iglesia, en plena sucesión de Pio XI. Bueno, tiene todos los ingredientes, quizá le faltaría una reliquia para completar una mano con los cuatro ases, iglesia, nazis, reliquias y organizaciones-sectas secretas.

Eso es lo que encontraréis en el Círculo Octogonus, una historia que antes de leerla casi sabes todo lo que va a ocurrir, y sobre todo cómo va a terminar, pero que mientras la recorres te hace pasar un buen rato. Quizá decae un poco en la segunda parte, pero en general es un buen trhiller sin más pretensiones que vender un buen número de ejemplares (quién no lo querría para sí) y distraer a la audiencia.

Excelente para el tren, el metro, el bus, aeropuertos o vuelos transoceánicos.

Resumen del libro (editorial)

Un culto sacerdote que se opone a las ideas nazis se ve envuelto en un macabro asunto. El padre Nicola Storzi recibe mensajes de una organización de extraños y escalofriantes métodos. Esto le lleva, en la Roma del año 1939, a sumergirse en un mundo de chantajes y conspiraciones. El papa Pío XI está a punto de morir y el clima de secretismo y tráfico de poderes incrementan el suspense de esta historia, escrita por el autor del existoso thriller El enigma de Vivaldi.