El turno del escriba, Graciela Montes - Ema Wolf



Por desgracia no he encontrado una forma mejor de empezar el comentario de esta novela que citar de nuevo a un gran pensador, esta vez más cercano en el tiempo, aunque no menos lúcido que Plinio el Viejo, hablo del gran H.J. Simpson y de una de sus frases, "Boring, boring".

Me he aburrido muchísimo con esta novela. Sin duda me equivoqué al escogerla. La sinopsis advierte de un viejo escriba preso en una celda genovesa y que tiene la fortuna de compartir con un nuevo compañero, el gran viajero y aventurero Marco Polo. Después de escuchar al veneciano hablar de sus viajes decide escribir un libro sobre su vida. Además fue premio Alfaguara 2005.

No me negaréis que la idea es genial, por lo menos a mí me lo pareció. Me encantan los viajes y una de mi literatura favorita es la novela histórica, y más aún si narra sobre Europa.

Sin embargo nada más lejos de esta idea de lo que ocurre en realidad en la novela, porque sencillamente no ocurre nada. Doscientas cincuenta y ocho páginas de lirismo (encantador) y verborrea intrascendente. Valga como ejemplo tres páginas en las que únicamente se narra la salida de una dama de su casa y el paseo por el puerto de Génova. Podría estar bien, pero es que esta dama no tiene ninguna conexión con la novela, ni con la trama, ni con los protagonistas, ni con nada más que ser una transeúnte a quien el preso sigue desde su celda y que no vuelve a aparecer jamás, por suerte.

Bla, bla, bla, paja, paja y paja con palabras grandilocuentes, expresiones en italiano original, y salpicaduras de alguna mala palabra, como un grano de pimienta en una tonelada de puré de patatas, insuficiente. Transcribo un fragmento:

"Agotado el magro jugo de su astrología y ansioso por volver al jergón, hizo un somero balance. Se preguntó si los indicios favorables alcanzarían para contrarrestar el riesgo y los costos de la empresa. No dudó: alcanzarían. Daba por satisfactorias las señales, la del equinoccio y la de los signos puntudos y clavadores pertenecientes al orden de lo científico, que no hacían sino redundar, sumándose armoniosamente a la más primitiva y humilde de la mierda en el zapato, que era donde había comenzado todo. Al azar, pues, y arrojar los dados. Atrapado entre el destino inescrutable y la veleidosa suerte."

Sólo es una parte de las páginas que necesita el escriba para tomar la decisión de escribir el libro de Marco Polo.

Lo siento, reconozco el esfuerzo de las dos autoras, pero no es mi estilo, desde luego. Disfruto con las novelas en que pasan cosas, arrastrado por una línea temporal, aunque sea inconstante, que me lleve en alguna dirección, o que me ayude a reflexionar desde el punto de vista de los personajes, pero en ésta, casi trescientas páginas sin que ocurra nada más arriesgado que echarse bajo la camisola un trozo de pergamino usado para aprovechar el dorso en su novela, que tampoco avanza de ninguna forma.

No es mi estilo, desde luego, me he aburrido mucho, me he saltado páginas completas sin que afectaran en nada al desarrollo de la historia, que por otro lado no me ha llevado a ningún lugar. No he aprendido nada que no supiera ya sobre Marco Polo, ni sobre sus viajes, tampoco sobre celdas, ni prisioneros, ni siquiera sobre la profesión de los escribas. Me ha decepcionado profundamente, aunque todos sabemos que la decepción nace de la expectativa, y es evidente que las mías eran muy diferentes.

Resumen (editorial)

Premio Alfaguara 2005

En 1298, Rustichello de Pisa vive su decimocuarto año como rehén de guerra de los genoveses. Este escribano viejo y cansado alguna vez copió manuscritos para las casas reales más grandes de Europa, pero ningún monarca parece ahora interesado en pagar su rescate.

Su destino cambia cuando un nuevo prisionero viene a compartir su celda. Es Marco Polo, el viajero veneciano que llegó a los confines del Oriente. Rustichello adivina enseguida el tesoro que tiene entre manos, y así da comienzo a una epopeya secreta y grandiosa: la redacción, a partir de los relatos de Marco Polo, de una obra que le atraerá de nuevo el favor de los príncipes cristianos, el Libro de las maravillas del mundo.
Esta novela es la recreación de una época fascinante de la humanidad, la de los descubrimientos y la atracción por lo desconocido, que trasciende el marco histórico para convertir su escritura deslumbrante en un acto de libertad, transformando el espacio cerrado del calabozo en un arca donde caben el mundo real y el de los sueños.

4 comentaris:

  1. Totalmente de acuerdo. Super aburrida!!! Solo la he leído porque no me gusta dejar novelas a medias, pero eso es todo, la pondre muy escondida en mi biblioteca jajaja...

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  2. Coincido totalmente.tambien la termine por no dejarla por la mitad

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  3. Plinio el Joven solía decir que no hay libro tan malo que no aproveche en alguna parte. Así que hay que aprovechar cada pagina, disfrutar del libro.Lei la obra (interesante), aunque faltó desarrollo. Considero que se queda corta, pero...aún así admiro el esfuerzo de las escritoras. Buen día.

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