La ladrona de libros, Markus Zusak


El título de esta novela me engañó.

Lo cierto es que no tenía ni idea de la temática cuando lo descubrí entre el lote de libros que mi querida librera me envió. Si la hubiera conocido, seguramente no la habría comprado nunca.

Por suerte no lo escogí yo.

La ladrona de libros es una novela ambientada en la Alemania nazi (otra vez, y por eso no la hubiera comprado nunca), pero desde el bando alemán. El autor utiliza un pequeño barrio, Himmelstrasse (calle del cielo) para explicar cómo vivieron los años del nazismo y segunda guerra mundial los alemanes de a pie, y utiliza para ello dos recursos cuyo éxito no comparto con la misma efusión que he visto en otros foros: la protagonista, una niña abandonada con cuatro años tras la muerte de su hermano y desaparición de su madre, y la muerte, narradora omnisciente de la novela.

Juntar un menor y nazis me trajo a la mente inmediatamente el libro "El niño del pijama de rayas", y las pocas neuronas que me quedan se pusieron en alerta máxima. No voy tan sobrado de ellas como para permitir que se me mueran más, sin embargo no fue por ahí la cosa.

La ladrona de libros es una historia entre La vida es bella, Las cenizas de Ángela y La lista de Schindler..., quizá con un poco de cada, pero sin duda con personajes muy bien definidos y a los que vas cogiendo cariño a medida que las penurias y la novela avanzan.

Reconozco la originalidad de la obra en un tema tan manido como el nazismo, y eso me gustó. La novela del señor Zusak es original hasta en la paginación de los textos, y hoy, cuando la mayoría (entre los que por desgracia me cuento) no hacemos más que repetir lo mismo que los demás, es una alegría inmensa encontrar gotas de otro color en las aguas difusas de la creatividad (aplauso también para el editor). No falta además la ironía en forma de sal fina para que el plato no aburra.

Evidentemente, y a medida que leía, cada vez tenía más claro el final. No es porque sea un audaz detective, por supuesto, pero leer una historia sobre el Titanic y sorprenderse de que al final se hunda sería tan estúpido como pensar que una novela ambientada en la segunda guerra mundial pueda acabar bien. Así que en efecto, al más puro estilo de La Vida es Bella, el niño se salva (niña en este caso) y el papá (o personajes auxiliares) mueren. Previsible.

Previsible, sí, pero este final que acabo de destrozar en el párrafo anterior me emocionó hasta el punto de hacerme llorar un buen rato esa noche. Todo lo que hasta entonces me había parecido un poco vago, demasiado poético para la realidad de la historia, e incluso cursi, se transformó en una prosa rápida, dolorosa, directa y brutal que me desmontó todos los prejuicios sobre la novela y me dejó con un poso de tristeza que arrastré por varios días.

Así que, después de lo dicho, no puedo más que reconocer que me gustó. Mucho, me atrevería a decir, más de lo que yo mismo estaría dispuesto a aceptar (siempre me quedará el consuelo de que también está ambientada en el amor por las palabras y la lectura), por lo que todos aquellos que ya sean proclives a emocionarse con la desgracia nazi creo que deberían adoptarla como otro más de sus libros de referencia.

Resumen del libro (editorial)

Érase una vez un mundo donde las noches eran largas y la Muerte contaba su propia historia. Érase una vez una ladrona que robaba libros y regalaba palabras. Una novela preciosa, tremendamente humana y emocionante, que describe las peripecias de una niña alemana de nueve años desde que es dada en adopción por su madre hasta el final de la II Guerra Mundial. Su nueva familia, gente sencilla y nada afecta al nazismo, le enseña a leer y, a través de los libros, Rudy logra distraerse durante los bombardeos y combatir la tristeza. Pero es el libro que ella misma está escribiendo el que finalmente le salvará la vida.

La nieta del señor Linh, Philippe Claudel


Esta novela me ha recordado vagamante a la Seda, de Baricco. No me ha gustado demasiado, la verdad, como tampoco me agradó Seda...

Reconozco sin embargo la gran dificultad que tiene crear una historia compleja en una novela tan corta, pero no es mi estilo preferido de lectura. Me gusta que una novela me atrape durante un tiempo, y si puede ser que éste sea superior a una hora.

En esta novela el señor Claudel relata las dificultades de un exiliado vietnamita en su adaptación forzada y forzosa a su nuevo país de acogida, en este caso los Estados Unidos de América.

Se relata una historia de amistad y pérdida entre dos personajes principales, el señor Linh y el señor Bark, y en sus pocas páginas nos explica el enorme peso que ambos personajes arrastran.

Dos personajes, casi únicos en la novela, que basan su poca fe en la vida en el bebé que el señor Linh se llevó del infierno de su país.

Una novela corta, sensiblera a mi gusto, y que me ha dejado con un sabor de boca corto, como el famoso sorbete de humo del señor Adrià (sin llegar a su genio, claro) que anticipa mucho pero no llega a casi nada.

De todas formas esta novela ha sido ganadora de numerosos premios y críticas favorables por parte de la prensa especializada. Seguramente erro en mi percepción, pero sobre gustos los colores, como dice un amigo mío.

Valga como muestra que el resumen del libro es casi más extenso que la propia novela...

Resumen del libro (editorial)

Una fría mañana de noviembre, tras un penoso viaje en barco, un anciano desembarca en un país que podría ser Francia, donde no conoce a nadie y cuya lengua ignora. El señor Linh huye de una guerra que ha acabado con su familia y destrozado su aldea. La guerra le ha robado todo menos a su nieta, un bebé llamado Sang Diu, que en su idioma significa «Mañana dulce», una niña tranquila que duerme siempre que el abuelo tararee su nana, la melodía que han cantado durante generaciones las mujeres de la familia. Instalado en un piso de acogida, el señor Linh sólo se preocupa por su nieta, su única razón de existir hasta que conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente. Un afecto espontáneo surge entre estos dos solitarios que hablan distintas lenguas, pero que son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Ambos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que, una mañana, los servicios sociales conducen al señor Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo. Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado desenlace, profundamente conmovedor.Tras el enorme éxito de Almas grises, Philippe Claudel ha vuelto a causar un gran impacto con esta exquisita fábula sobre el exilio y la soledad, o lo que es lo mismo, la lucha por preservar la identidad.

Una mujer difícil, John Irving

Hoy he finalizado una de las novelas más extraordinarias que he leído jamás.

Es mi tercer acercamiento al señor Irving, después de El mundo según Garp y Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra, y mi admiración no ha hecho sino subir varios escalones. En la contra del libro aparece una frase del señor Sergi Pàmies, "Una de las mejores novelas que he leído en mi vida. Me ha hecho reír, llorar, pensar y, sobre todo, envidiar intensamente a su autor". Con estas palabras, que susbribo al cien por cien, debería cerrar este artículo. Cualquier cosa que añada no sería más que paja y suciedad encima de la obra de referencia.

A través de la narración de la vida de Ruth Cole, desde su corta infancia hasta su madurez, el autor nos presenta un sinfín de personajes tan reales que cuando cerraba el libro esperaba encontrarme a cualquiera de ellos en el lobby del hotel en el que trabajo esperando para hacer su reserva.

Es un libro extenso, en todo el signficado de la palabra extenso, pero que me ha hecho vivir una doble vida durante todo el tiempo que he tardado en leerlo, empatizando incluso los cambios de humor, las tristezas y las alegrías de sus personajes (creo que mi entorno ha pensado, no sin cierta razón, que me estaba volviendo loco por momentos).

Reconozco, no que no tenga el talento para escribir algo parecido a esta novela, sino que ni siquiera me siento capaz de hacer un artículo en que explique la magnitud de la misma, así que lo más que puedo hacer es recomendar su lectura con todo el enfásis que estas letras puedan trasmitir.

Desde hoy un nuevo autor alcanza en mi imaginario el tamaño de Gabriel García Márquez, bienvenido señor Irving, y muchas gracias por su obra.

Resumen del libro (editorial)

Nacida para sustituir, en cierto modo, a sus dos hermanos muertos en un accidente, Ruth Cole vive una infancia especial cuando su madre, Marion, abandona el hogar tras una tórrida aventura con un jovencito. A sus treinta y seis años, Ruth se ha convertido en una escritora de éxito, y, pese a su personalidad compleja, cuatro años después no sólo se ha casado, sino que tiene un hijo, enviudada y, por si fuera poco, se enamora por primera vez. Lo que no podía prever era la reaparición de la inquietante Marion.