El Halcón Maltés, Dashiell Hammett


Una de las grandes ventajas de escribir sobre los clásicos es que mucha gente lo ha hecho antes que tú, lo que facilita el análisis. Se puede hacer una reseña con textos del estilo: "como dijo Fulano en su artículo del 20 de abril de 1950..." (en Google se encuentra todo) y quedas como un erudito sin par.

Sin embargo este no es ni mi estilo, ni me siento cómodo copiando, por lo que, aún a riesgo de que se note mi ignorancia, me atreveré a dar mi opinión sincera.

El halcón maltés es una novela policíaca publicada en 1930 que se ha llevado alguna vez al cine. Esta ha sido una de las dificultades con que me he encontrado al leerla, no he sido capaz de imaginar al protagonista, el detective Sam Spade, en otro rostro que no fuera el de Humphrey Bogart, el cual, según la descripción física que hace de él el señor Hammett, no se parece en nada. Sin embargo, una vez solucionados esos problemas inicales de imaginación, la novela El halcón maltés es extraordinaria.

Por unos días me entraron unas ganas de fumar incontrolables, de hecho fumé más de la cuenta aguantando el cigarrillo en la comisura de los labios (llorando a mares por culpa del humo) y tratando a todo el mundo con esa suficiencia rayana en la impertinencia que sólo da el saberse mucho más inteligente que el resto de la humanidad. 

No se puede dejar de destacar el personaje de Sam Spade, extraordinario. Un tipo medio amargado, de vuelta de todo, cínico, astuto, incrédulo y conocedor de las miserias humanas como si hubiera hecho un máster en Harvard, pero que sin embargo en el momento justo sabe lo que es correcto y, sin importarle el precio que tenga que pagar, lo hace. Un tipo de los que ya no existen. Un tipo de los que nunca han existido más allá de las novelas policíacas de los años treinta.

Es extraordinaria la suficiencia con la que el dective aborda el caso para el que le contratan, como, a pesar de verse traicionado, nunca abandona sus principios, como desprecia el poder del dinero e incluso el ganarlo si ha de ser faltando a su palabra de honor. Un político o empresario mediocre, un "loser", a juzgar por los raseros actuales. Seductor, rodeado de mujeres misteriosas, dependientes, amorosas, y todas colgadas de sus ojos fríos como un mosquito de la luz del coche que lo va a aplastar.

El señor Dashiell Hammett creó una atmosfera extraordinaria en la que narrar toda su historia, un ambiente inimaginable en otro color que no sea el blanco y negro de una gran ciudad americana, luces y sombras de película clásica, rostros a media luz, calles negras salpicadas de hongos de luz proyectados por farolas fantasmagóricas que nacen de las aceras en penumbra, gabardinas y sombreros de ala, claroscuros en los personajes, en sus métodos, en sus historias, en sus vidas, en sus almas, atormentadas e ilusionadas a partes iguales por fantasías irrealizables. 

En resumen he pasado unas horas fantásticas de la mano de mi Sam Bogart Spade particular, de sus mujeres encarnadas con rostros de Hepburn, Garbo, Monroe o Jean, de sus cuerpos angulosos de anchas caderas y movimientos felinos, envuelto en humo de tabaco liado y en la fantasía de que, cual Woody Allen cualquiera, era uno de esos dectives extraordinarios de película.

Resumen del libro (Wikipedia)

El Halcón Maltés es una de las mejores novelas de Dashiell Hammett. Icono de la novela negra y policíaca. Fue publicada en 1930 poco después de "La llave de cristal" y forma, junto con esta, la parte más popular de su obra.
El Halcón Maltés, que da nombre a la novela, es una supuesta estatuilla con figura de halcón incrustada de piedras preciosas que los caballeros de la Orden de Malta regalaron al emperador Carlos V en 1530. La novela se desarrolla en la ciudad de San Francisco, donde un puñado de delincuentes, no todos traficantes de arte, siguen la pista a dicha joya.
Samuel Spade, el protagonista de "El Halcón Maltés", es, sin duda alguna, el personaje más conocido de Dashiell Hammett. Detective privado que hace gala de la dureza y brutalidad de un hombre acostumbrado a abrirse camino a codazos en los ambientes más hostiles y que parece apreciar menos la propia vida que el dinero.
Esta novela de Dashiell Hammett dio origen a la película del mismo nombre realizada por John Huston en 1941 que fue protagonizada por Humphrey BogartMary Astor y Peter Lorre.

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