La Tumba de Colón, Miguel Ruíz Montáñez

Entretenida, muy entrenida.

Una novela al uso del trhiller histórico que se lee de forma rápida, amena y alegre.

Relata el autor, sin entrar a fondo en algunos de los enigmas sobre el descubridor, toda una serie de datos históricos de gran interés, muchos, la mayoría, de los cuales yo mismo ignoraba. Todo a través de una trama bastante bien construída que nos va educando sobre la figura de Cristóbal Colón.

La historia comienza en Santo Domingo, ciudad que conozco bastante bien, con el robo de los restos de Cristóbal Colón, y la aparición en ese momento de dos de los personajes principales. Me sorprendió, y me hizo reir bastante, cuando uno de esos personajes era un agente de la policía científica de la República Dominicana. La verdad, no sabía que hubiese de eso en el país... y pensé en un principio que era debido al conocimiento que pueda tener de este lugar cualquier turista. Más adelante de la obra, cuando aparece el tercer protagonista, esta vez un policía español, también del departamento científico, y el dominicano tiene la oportunidad de viajar a Madrid para ver las instalaciones de la policía española, queda muy claro que el señor Ruíz si conoce la República más allá de lo que se les muestra a los turistas.

La Tumba de Colón es una novela fácil de leer, entretenida, con personajes sencillos, sin traumas de infancia ni grandes problemas personales, lo que los hace a la vez cercanos, pero bastante superficiales. Es un detalle que se repite a lo largo de toda la novela, ninguno de ellos, ni de los protagonistas ni de los secundarios, tiene vida más allá de lo que ocurre durante el transcurso de las investigaciones por el robo de los restos de Colón, o de algún comentario aislado. Un trío formado por dos hombres y una mujer en el que desde la primera aparición conjunta de los tres se adivina el interés de ambos hombres por la chica, que como no, es espectacular y encarna a las hermosas mujeres dominicanas.

Se le nota al autor, como estoy seguro que deseaba, una pasión y un sentimiento de injusticia ante la figura de Cristóbal Colón, maltratada por la historia durante cuatrocientos años en los que ni siquiera España se dignó a colocar una lápida sobre su tumba. Le atribuye al Almirante (que siempre nombra en mayúsculas) casi un papel mesiánico en la cristianización del continente americano, pero lo hace desde un respeto profundo que no puede ofender a nadie. Al igual que todos los datos que aporta, como un croupier al repartir cartas, ante el que cada jugador debe escoger su mano y tomar sus propias decisiones y deducciones.

Sin duda es una historia que sorprenderá por la cantidad de material sobre el descubrimiento y la figura de Colón que aporta, amén de "beneficiarse" de la polémica entre los estados español y dominicano por la veracidad de los restos que en cada país se acogen, así como las dudas sobre el verdadero origen del marino.

Desde mi punto de vista, entretenida y muy recomendable. Sin más aspiraciones que acercarnos a la figura del descubridor, al tiempo que nos hace pasar un buen rato, La Tumba de Colón es como un buen sorbete de limón, perfecta para ser consumida entre dos platos fuertes.

Resumen del libro (editorial)

Santo Domingo, República Dominicana. Los restos de Cristóbal Colón desaparecen misteriosamente de su tumba. Un extraño jeroglífico es la única pista que han dejado los saqueadores...
Sevilla, España. En la fachada de la catedral aparece el mismo anagrama. Los restos de Colón que aquí se conservan también han sido robados...
Tres investigadores saben que no se trata de un simple expolio: el jeroglífico estampado en ambos mausoleos es la enigmática firma que usaba el Almirante. Ésta será la clave para resolver el enigma...
Un final inesperado que cambiará la visión de la humanidad sobre el hombre que unió dos mundos.

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