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Serafín, Daniel Samper Ospina

Una lástima, porque es una novela lúcida, tierna, sincera y contemporánea, escrita desde el único refugio que nos queda: el humor.  Subido a ese atril, el autor narra en primera persona la crisis de un hombre de cincuenta años que se ve obligado a remodelar su vida por culpa de los cambios sociales. Y decía que es una lástima porque este ejercicio, fantástico, de amor además a su perro, acaba de una forma absurda y sectaria como una crítica bufa al presidente de su país de ese momento. Una situación que no aporta nada a la novela, ni a la vida del autor ni, mucho menos, a la de los lectores. Cada uno puede tener sus propias ideas políticas, y eso es tan sano como básico para la convivencia humana, pero poco habría aportado Jane Austen a Orgullo y Prejucio si en medio de una de las visitas de Mr. Darcy a la casa de los Bennet se hubiera puesto a criticar al rey Jorge, o a su hijo regente, del mismo nombre aunque con diferente ordinal.  Lo dicho, una novela divertida, inteligent...

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