La sexta vía, Patricio Sturlese

Quizá haya sido porque no era el libro que deseaba leer, quizá porque tanta novela histórica ya me está aburriendo un poco, quizá porque en verdad la novela es extremadamente larga, pero la verdad es que se me ha hecho interminable esta segunda entrega de la vida del inquisidor Ángelo DeGrasso.

Ya la primera novela que leí de este autor (que tiene un mérito extraordinario por lo bien documentado que parece) no me acabó de convencer, El Inquisidor, pero me gustó más que esta segunda.

Esta segunda parte comienza justo donde finalizó la primera, con el personaje principal derrotado y herido, y el Necronomicon en manos de los enemigos de la Corpus Care, una especie de fundación a favor de la razón y preservación de los valores de Dios. Si en la primera parte una de las cosas que más me sorprendió, y menos me agradó, fue el continuo cambio de Ángelo DeGrasso, que pasa de ser el más cruel de los inquisidores a un experto amante y enamorado, en esta ocasión pasa de inquisidor a enamorado, de enamorado a Indiana Jones, y de Indiana Jones a gran maestre. No sé, creo que el personaje del Ángel Negro, como se le conoce en su faceta inquisitorial, es un gran hallazgo, uno de esos personajes literarios que recordarás por siempre, pero sus continuas contradicciones lo hacen poco creíble.

Lo mismo me ha ocurrido con un personaje nuevo y principal, una chica de aspecto angelical que esconde a un demonio, y que se mezcla en la vida de todos los personajes de la novela, siendo en muchos momentos incluso la portadora del hilo argumental. Pues bien, este personaje pasa de la bondad y el arrepentimiento a la maldad más extrema sin causas aparentes. Es un personaje además que usurpa el nombre de la hija de un conde y que, prácticamente desde su primera aparición, se descubre el engaño, pero sin embargo lo mantiene hasta el final de la novela con total impunidad.

Extraordinarios los personajes de "los malos", de la secta de los brujos, porque ellos por lo menos no sufren esas esquizofrenias y sus recorridos son coherentes.

Tampoco me ha gustado demasiado la cantidad de giros y giros que da el argumento principal, ahora se pierde una cosa, ahora aparece por arte de encantamiento, ahora muere un personaje, pero no, estaba solo herido, ahora se pierde una batalla que deja un condado arrasado, pero no, renace de la nada con un ejército en perfecto estado..., en resumen una gran novela por su documentación, por la historia, por algunos personajes excelentes (Darko, por ejemplo), pero que no me ha terminado de gustar y se me ha hecho muy larga. Como un pastel en el que, después de echar todos los ingredientes, la amasadora no hubiera realizado su trabajo constante de apelmazar y estirar la masa, y el resultado hubiera sido un pastel con grumos.

Resumen del libro (editorial)

Descubre una épica aventura que podría cambiar el rumbo de la cristiandad.

Cuando una misteriosa reliquia llega a manos del inquisidor Angelo DeGrasso, el equilibrio de poderes en la Italia de fnales del siglo XVI vuelve a tambalearse. Se trata de la pista que conduce hasta el escondite de la Sexta Vía —la Vía Dolorosa—, un silogismo de santo Tomás de Aquino que demuestra defnitivamente la existencia de Dios. La Iglesia teme por la extinción de la fe en detrimento de la razón. Los adoradores del diablo ven una oportunidad inmejorable para terminar con la cristiandad. Y los miembros de la Corpus Carus deben mantener esa prueba oculta a toda costa.

Empieza una lucha sin tregua en la que el sexo, la magia negra, la traición y la ambición de poder son simples monedas de cambio en el tablero sobre el que libran batalla el bien y el mal. Una batalla donde las fronteras entre ambos bandos están más difusas que nunca. Una batalla donde la fe es una peligrosa arma de doble filo. Una batalla que puede decidir el destino de la humanidad.

1 comentari:

  1. ¡Coincido con tu valoración! Tantos cambios extraños marean y no me ha parecido nada creíble.

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