El horizonte. Patrick Modiano



No había leído hasta ahora, o por lo menos no lo recuerdo, una historia que se desvaneciera a medida que uno avanza en ella. Como el famoso sorbete que lanzó al estrellato mundial al cocinero Ferrán Adriá, esta historia es una novela de humo en la que nada llega a concretarse, en la que ningún hilo se cierra, y en la que el nudo es uno de esos de mago que se deshacen frente a tus ojos sin que te des cuenta. No hay desenlace, no hay trama definida, y sin embargo el señor Modiano nos presenta una historia magnífica.

Desde los vericuetos de la memoria de un anciano, el protagonista, se desentrañan retazos de un pasado efímero, confuso, incompleto, que sume al lector en esa fragilidad precaria de la vida última o de los recuerdos mal grabados. Ni siquiera los personajes se escapan a esa niebla que parece cubrir toda la novela y en la que se destacan frases magistrales como pequeñas balizas que indican el camino.

Dos personajes principales, Jean Bosmans y Margaret Le Coz, la cual incluso utiliza un nombre falso, que se encuentran de casualidad en el escenario magnífico del París para los no turistas, y que viven la vida de la misma forma en que se encontraron, a tumbos, a golpes del destino, a empujones de las corrientes que los llevan de un lado a otro, de decisiones que no lo son, y de los miedos de un pasado también difuso y etéreo en el que ambos, Jean y Margaret, sobreviven a los cadáveres insepultos de otras circunstancias también a medio terminar.

Es difícil escribir sobre una historia que no pasa, sobre unos personajes que no tienen vida propia, sobre un pasado que es difuso y rayado como una película antigua, pero que sin embargo, al cerrar la tapa del libro, se forma en la mente una historia que no consigues rescatar y de la que extrañamente te sientes parte. Como un aliento tardío de un alimento que apenas conseguiste identificar mientras almorzabas, pero que se presenta con fuerza al recuerdo de un aroma o un color.

El señor Patrick Modiano, ganador del premio Nobel de literatura, era un total desconocido para mí hasta esta obra, y debo reconocer que durante muchos momentos de la misma estuve a punto de enviarla al estante de donde la tomé, pero tras finalizar las poco más de ciento cincuenta páginas con paciencia y disciplina, me ha quedado el regusto de volver con su obra, las ganas de adentrarme con mayor profundidad en lo que llaman universo modiano y en el que deberé ir bien provisto de piedrecitas blancas para encontrar el camino de regreso.

Resumen del libro (editorial)

El primer encuentro entre Jean Bosmans, un aprendiz de escritor, y Margaret Le Coz se produce por azar. Años después el protagonista de la novela se pregunta si las palabras que dos personas han intercambiado durante su primer encuentro se han disipado en la nada... ¿Y si todas esas palabras quedaran suspendidas en el aire y bastase tan sólo un poco de atención para captar sus ecos? Bosmans se busca entonces en un pasado sólo re­cuperable a partir de fragmentos de vida. Anotando uno a uno los recuerdos, avanza Bosman tras los pasos no sólo de sí mismo, sino de Margaret Le Coz. Pronto descubriremos que Margaret se esconde en los subur­bios de París y huye de Boyaval, una sombra amenazan­te que se cierne sobre los amantes. Treinta años más tar­de Bosmans redibuja el mapa de su relación con Margaret, motivado por el luminoso horizonte del título y no por la melancolía. Y es ese horizonte esperanzado lo que hace de esta hermosísima novela una obra pecu­liar dentro del hipnótico universo literario de Modiano. «Una prolongación, y al mismo tiempo una variación su­tilmente nueva dentro de la obra admirable de Patrick Modiano» (Nathalie Crom, Télérama); «Mejor que un vo­lumen de la Pléiade, que un lugar en el Panteón, que su mesa reservada en Flore, el escritor francés es consagra­do por el neologismo que ha suscitado: “modianesco”» (Pierre Assouline, Le Monde).

2 comentaris:

  1. Jordi, tenía curiosidad por el escritor, por leer algo de él. Pero después de tu reseña...
    Excelentes palabras. Un beso.

    Sol Taylor

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    Respostes
    1. Muchas gracias, Sol. Yo me he pedido "Libro de familia", que dicen es uno de sus mejores libros. Vamos a ver...
      Besos y gracias por pasar por aquí!

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